Cura de humildad
Como consecuencia de algunas reacciones percibidas, quiero tratar hoy el tema de cómo calificar a la cosa. ¿Es lo expuesto en el libro el resultado de una investigación? ¿Investigó realmente el autor de "Simón, opera magna" o no estaba capacitado para ello?
Hace algunos meses, alguien que supo por dónde me movía me sugirió que fuera a algún Congreso de estos temas y que lo expusiera allí. Yo le respondí que soy un aficionado, que no soy interlocutor válido, no soy Doctor en la especialidad para poder acudir a un Congreso de Historia o Filología. Y ese está más claro que el agua. Desde que obtuve mi título de Doctor, he acudido a Congresos de Ingeniería y presentado ponencias en la sección de Síntesis. Es lo mío. Y ahí no soy un aficionado. Tampoco admiten trabajos de aficionados o no doctores.
Para poder aportar trabajos a un Congreso y que los que allí acuden te traten como un igual, hay que ser Doctor. Y lo mismo para publicar en revistas de investigación. Un cualquiera no publica en una revista de prestigio de la especialidad. Hay que tener el debido currículum y el título de Doctor. De modo que cualquier exigencia de que el asunto de las firmas pase por una revista de prestigio y se publique allí para darle credibilidad es un cebo envenenado, una misión imposible para quien no sea Doctor en la especialidad, Historia o Filología.
Pero, ¿qué dice el Diccionario Espasa sobre el vocablo investigar? Dice, "investigar: Hacer diligencias para descubrir una cosa." De modo que quien hace diligencias para descubrir algo, está investigando. ¿Qué serán diligencias, para la Real Academia? "Diligencia: Cuidado y actividad en ejecutar una cosa." De modo que lo que tuve que hacer para descubrir las firmas fueron diligencias, puse cuidado y mucho, y estuve en actividad, unos cinco años. Entonces, no hay duda, estuve investigando. ¡Qué alivio ...!
Yo no voy a ir por ahí dándomelas de investigador. Pero cuando alguien cita al autor de estas líneas y le llama investigador, no está diciendo nada irreal. Y si afirmo que en el libro expongo los resultados de mis investigaciones, tampoco estoy diciendo nada que no sea cierto, de acuerdo con nuestro idioma y sus celadores, los Académicos.
Pero si alguien me pide que acuda a un Congreso relacionado con mis investigaciones y las exponga allí, le diré que no puedo, por falta de cualificación oficial. Y si algún cuco exige que para dar crédito a mis "hipótesis" ha de verlas publicadas en una revista de prestigio, de Historia o Filología, ahora ya sabemos que o es un completo ignorante, habla sin saber y no hay que hacerle caso, o su petición está envenenada y sabe perfectamente que pide un imposible. Y tampoco hay que hacerle caso.
De modo que investigar, investigo. Pero exponerlo en un Congreso o en una revista especializada y de prestigio, es imposible. Y además no se puede.
Últimos comentarios