El Barroco.
Volvemos a nuestros techos y a nuestras vistas notables. Hoy será con el Barroco, que en un primer momento tuvo el sentido de "cosa rara", incluso chocante o deforme.
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Volvemos a nuestros techos y a nuestras vistas notables. Hoy será con el Barroco, que en un primer momento tuvo el sentido de "cosa rara", incluso chocante o deforme.
Acceso provisional al artículo de hoy. El Introito original, más lucido, lo cuelgo al mediodía; algún paso que no dí y lo fastidié:
Hoy dejamos de lado los pavos reales para entrar en basílicas funerarias de verdad. Quien pudiera volverse bruma y retornar a aquel atormentado siglo IV para ver por el ojo de la ranura lo que entonces pasó en lo que aún era Roma, aunque iba a serlo ya por poco tiempo. Ni la quietud de los cementerios respetaría la posteridad.
Puede sonar raro, pero el tema me interesa más que las techumbres renacentistas. Hoy abro un paréntesis dentro del tema Pintura para volver a los orígenes, a la investigación sobre la historia del Cristianismo. Puedo asegurar que el tema no está en dique seco, "e puor se muove", que decía el otro.
Nos despedimos del Renacimiento, quizás la época en que se comienza a ser moderno en Occidente. En que se supera el anquilosamiento medieval, en que los valores humanos van a volver a brillar y se va a potenciar la individualidad. Y lo terminamos con el placer lúdico del juego del agua y la hierba.
Confiéme, lo tenía
por acabado lo dando.
Concentréme en lo que hacía
por la tarde, encuadernando
los libros "desorejados"
que en eBay me estoy comprando.
Y aparte de la fontana
que por dentro iba manando
anoche cuando dormía
me he despertado soñando
que los amables lectores
del blog están esperando
y tras tomar la pastilla
contra cierto herpes nefando
he terminado este post
y lo estoy, veloz, colgando.
De cubículos y leoneras reales.
PD: Cubículo o leonera: Dícese, familiarmente y en mi casa, de las bibliotecas o despachos privados que tienen pinta de tales.
Veremos, sí, alguna techumbre que otra. Pero, porque no aparezca el techo en mis fuentes informáticas, no vamos a tirar a la basura del olvido ciertas maravillas constructivas que merecen ver la luz en este modesto blog.
Cada vez me parece más obvio que la vida tiene más sentido en la medida en que la sazonamos de cosas agradables. Y ... ¿para que se inventaron la fotografía y la imprenta sino para permitirnos "viajar" sin movernos de la poltrona o del ordenata?
Hoy nos despedimos de Vicenza y estaba a punto de hacerlo del Renacimiento, pero un vistazo sobre los libros que manejo me deciden a dedicar un día más a los preciosos edificios que se construyeron en esa época, antes de entrar en el Barroco.
Algunos estilos o épocas arquitectónicas tienen mis simpatías y otras, menos. No me ilusiona el Románico; lo hace el Gótico. También me cautiva el Renacimiento, pero no tanto el Barroco. Sin embargo, hay que verlo todo. Otro estilo que casi odio es el Modernismo. Felizmente, no tengo bibliografía sobre él. Ni maldito caso.
Vicenza
Uniendo la Historia y las vacaciones, trataremos de conocer un poquito de mundo, en concreto una ciudad del Véneto donde pasamos un día del ya lejano 2.006.
Palladio es muy conocido de todos los Arquitectos, como Vitruvio.
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